Historia |
Página 2 de 6 ![]() El paso a una economía basada en la domesticación de animales y plantas, acompañada de un lento proceso de sedentarización, lo vemos representado en varios yacimientos, como la cueva del Malalmuerzo o la cueva de las Canteras, donde aparecen restos de la gran innovación neolítica: la cerámica. En el poblado de Los Castillejos de Montefrío ya encontramos un modo de vida totalmente sedentario con una economía más desarrollada, y se observa el paso de los habitantes neolíticos de las cuevas a un pequeño poblado, formado por endebles cabañas sobre las que irán superponiéndose construcciones más estables, inaugurando la Edad del Cobre. Este nuevo período está caracterizado por la fabricación de útiles metálicos y por procesos de difusión cultural llegados desde el exterior como son los sepulcros megalíticos. Dentro del término de Íllora, en las laderas de la sierra de Parapanda y Pelada, se han localizado tres de estas sepulturas, en forma de dolmen, pertenecientes a necrópolis distintas. Por su mal estado de conservación y la ausencia de restos significativos, el principal interés de estos grupos reside en la zona del hallazgo, al indicar una ocupación de la comarca de Los Montes que hasta ahora había sido puesta en cuestión. Dolmen de la Pedriza de los Majales: Se encuentra situado en las proximidades del Cerro de las Coronas, en su ladera oeste, a unos 900 m. de altitud. Dolmen de la Loma de Ciaco: Se encuentra a unos 4,5 km de Íllora en línea recta, hacia el NO de la localidad, en la ladera este de la sierra de Parapanda a 1.500 m de altitud Dolmen de La Pedriza de Guirao: Situado a 1 km de Íllora, en la parte inferior de la ladera este de la sierra de Parapanda, a 900 m de altitud.
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